Es el uso de la madera para generación de energía se ha incrementado en épocas recientes.

En el presente, la madera es la cuarta fuente de energía más importante después del petróleo, el carbón y el gas natural.

La tendencia a utilizar madera como combustible se ha incrementado dado que, con un aprovechamiento sustentable, esta fuente de energía puede considerarse como renovable y neutral, dado que el carbono liberado al quemarse es igual al absorbido por el árbol en crecimiento.  La energía de la madera es considerada entonces una forma de bioenergía.

En  nuestro país, estudios recientes coinciden en señalar que los recursos forestales son la fuente más importante de energía potencial de la biomasa. Se ha estimado que la biomasa forestal puede proveer entre 1400  y 2400 PJ/a, es decir, entre 28 y 48% de la energía primaria consumida por todo el país en el 2010.

Existen varios productos forestales que pueden ser usados como combustibles, entre ellos se encuentran:

Astillas:

Pequeñas piezas de madera que ha sido reducida y puede utilizarse para pulpa, para conglomerados, para producir protectores de chimeneas, y como combustible.

Carbón:

Madera carbonizada por la combustión parcial o la aplicación de calor de fuentes externas. Incluye el carbón usado como combustible y para otros usos.

Pellets:

Aglomerados cilíndricos, de diámetro  entre 5 y 25 mm, obtenidos por compresión de materiales granulares o fibrosos, con o sin aditivos.

Briquetas:

Biocombustible densificado, con o sin aditivos de aglomeración en forma de unidades cúbicas o cilíndricas, que se obtiene comprimiendo biomasa pulverizada. La materia prima de las briquetas puede ser biomasa leñosa, biomasa herbácea, biomasa frutal o combinaciones y mezclas de biomasas